Olvidé mi contraseña
Registrate
Esoterismo

Las propiedades energéticas de la piedra Ónix, la piedra milagrosa

Este mineral de gran dureza protege y transforma las malas intenciones

El ónix es una piedra preciosa de una dureza extrema, un mineral muy preciado y utilizado en la antigüedad, que ofrece beneficios energéticos y terapéuticos a quienes la tengan en su poder. Los romanos la usaban para fabricar sellos, broches y pendientes, donde se grababan los signos del zodiaco para usarlos como talismanes. Y en muchos países del mundo comenzó a usarse, a partir del siglo XV, como amuleto para combatir el mal de ojo y otras posibles desgracias.

La vibración del ónix transforma las malas intenciones y protege a sus portadores. Atrae magnéticamente las vibraciones negativas y las disuelve. Las vibraciones negativas, al penetrar en el ónix, se sumergen en el vacío. Si el portador del ónix es atacado por las envidias o los celos de otras personas, la piedra neutraliza el ataque. Así cualquier energía negativa, venga de donde venga, se debilita y queda anulada al contacto con la piedra. Cuando está en contacto directo con la persona, el ónix limpia el aura, y si dejamos la piedra en casa, la misma purifica todos los rincones del hogar. 

 

COMENTA LA NOTA

Otras Notas

Esoterismo

La amatista, un cuarzo con propiedades mágicas

Sirve para combatir el mal y desterrar el dolor, entre otros beneficios.

Esoterismo

El Azabache, una piedra semipreciosa con propiedades mágicas

Hallazgos arqueológicos indican que se utiliza como talismán desde hace unos 19000 años

Esoterismo

La tortuga, un animal conectado con la energía de la tierra y de las personas

Muchas culturas y tradiciones le otorgan diversas simbologías

Esoterismo

Las características de los siete chakras, centros de energía de nuestro cuerpo

Nos brindan la energía vital que nos mantiene saludables

Esoterismo

El Ojo de Horus y sus propiedades mágicas

Ofrece protección contra las enfermedades de la visión y el mal de ojos

Esoterismo

La envidia, uno de los siete pecados capitales

Los antiguos griegos la definían como “mal de ojo”